Espirales de garbanzo con setas
Las espirales de garbanzo son una pasta diferente: elaboradas con harina de legumbre, son naturalmente sin gluten, ricas en proteína vegetal y mucho más saciantes que la pasta de trigo. Su forma de tirabuzón atrapa las salsas, y aquí las acompañamos de nuestra mezcla de setas deshidratadas, que aporta un intenso umami con muy poco esfuerzo.
Es un plato de diario, listo en unos 15 minutos, perfecto cuando quieres algo nutritivo sin complicarte. Y comprando a granel ajustas la ración exacta y pruebas sin llevarte paquetes enteros.
Por qué te va a encantar
- Sin gluten y con proteína vegetal de verdad.
- Las setas deshidratadas dan un fondo de sabor enorme.
- Listo en 15 minutos, ideal para entre semana.
- Aprovechas el agua de las setas como caldo aromático.
Ingredientes (2 raciones)
- 250 g de espirales de garbanzo a granel
- 25 g de mezcla de setas deshidratadas
- 1 diente de ajo (o 1/2 cucharadita de ajo en polvo)
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil fresco picado
- Sal, pimienta negra y queso curado o levadura nutricional (opcional)
Elaboración paso a paso
- Hidrata las setas. Cúbrelas con agua templada y déjalas 20 minutos. Escúrrelas reservando el agua (es oro líquido lleno de sabor) y pícalas.
- Cuece la pasta. Hierve abundante agua con sal y cuece las espirales de garbanzo 7-8 minutos. Vigila el punto: la pasta de legumbre se pasa antes que la de trigo. Escurre reservando un poco del agua de cocción.
- Saltea. En una sartén con aceite, dora el ajo y añade las setas picadas. Saltea 3-4 minutos e incorpora un cazo del agua de remojo de las setas para crear una salsa ligera.
- Une los sabores. Agrega las espirales escurridas y saltea un minuto, añadiendo agua de cocción si hace falta para que ligue y quede jugoso.
- Termina. Ajusta de sal y pimienta y reparte perejil fresco y, si quieres, un poco de queso curado o levadura nutricional.
El consejo del tendero: nunca tires el agua de remojo de las setas. Colada, es un caldo concentrado que transforma cualquier salteado o risotto.
Variaciones
- Cremosa: una cucharada de queso crema o bechamel ligera al final.
- Con verdura: espinacas o guisantes en el salteado.
- Crujiente: almendra laminada tostada por encima.
Conservación
Mejor recién hecha. Si sobra, guárdala 1-2 días en nevera y recalienta con un poco de agua o aceite, ya que la pasta de legumbre tiende a absorber el líquido.
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