Dulces

Pestiños caseros bañados en miel de lavanda: la miel templada, nunca hervida

Tiempo total: 1 h 15 min12 racionesDificultad: Media

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Bandeja de pestiños fritos y bañados en miel, de color dorado oscuro, sobre un papel de encaje blanco

Foto: Tamorlan · CC BY 3.0 · vía Wikimedia Commons

Los pestiños son el dulce de sartén de la Navidad y la Semana Santa en buena parte de España: una masa fina de harina, aceite y vino, frita y pasada por miel. Se nombran ya en textos del siglo XVI. Esta versión no lleva huevo y el aceite se aromatiza con anís en grano, piel de naranja y sésamo. Lo que la distingue es el baño: en lugar de almíbar hervido, miel cruda de lavanda templada a 40-50 °C. Sin hervir conserva su aroma floral, delicado y con un fondo ligeramente herbal.

Ficha de la receta

Dato Detalle
Tiempo total 1 h 15 min (+ 1 h de reposos y enfriado)
Preparación 50 min
Cocción 25 min entre fritura y baño
Raciones 12 raciones de 3 pestiños (36 piezas)
Dificultad Media
Coste aproximado 0,70 €/ración
Apto para Vegetarianos. Sin huevo ni lácteos. Contiene gluten, sésamo y sulfitos (vino). Lleva miel cruda: no apto para menores de 12 meses

Ingredientes

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  • 400 g de harina de trigo media fuerza
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra (unos 92 g), para la masa
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 5 g de anís en grano (dos cucharaditas rasas)
  • 30 g de sésamo tostado: 20 g para la masa y 10 g para espolvorear
  • 2 tiras largas de piel de naranja, sin la parte blanca
  • 3 g de sal fina (media cucharadita)
  • 1,5 l de aceite de oliva suave, para freír
  • 250 g de miel cruda de lavanda y 50 ml de agua, para el baño

Elaboración paso a paso

  1. Aromatiza el aceite. Seca las tiras de naranja con papel de cocina: el agua salta en el aceite caliente. Calienta los 100 ml de aceite virgen extra con la piel y el anís, machacado un poco en el mortero, a fuego bajo 3-4 minutos, hasta que la piel burbujee suave y huela a anís. Retira la piel, añade 20 g de sésamo y deja templar 20-25 minutos, hasta que el aceite esté tibio: caliente, te quemarías al amasar y evaporaría parte del vino al juntarlos.
  2. Haz la masa. Mezcla 350 g de harina con la sal, haz un hueco y vierte el aceite tibio con sus semillas y el vino. Une con un tenedor y luego a mano, sumando el resto de la harina poco a poco hasta una masa firme que no se pegue a los dedos. Si queda desmigada, una cucharada más de vino. Amasa 8-10 minutos hasta que esté lisa y elástica.
  3. Déjala reposar. Envuelta en film, 30 minutos a temperatura ambiente. El gluten se relaja y la masa se estira fina sin volver atrás.
  4. Estírala fina. Divide la masa en cuatro y trabaja un trozo cada vez, con los demás tapados para que no formen costra. Estira con rodillo sobre la encimera enharinada, o con máquina de pasta, hasta unos 2 mm, el grosor de una moneda de dos euros.
  5. Corta y dobla. Corta cuadrados de 8 cm. Dobla dos esquinas opuestas hacia el centro y aprieta con la yema del dedo húmedo para que peguen. Deja las piezas sobre un paño enharinado sin que se toquen. Con los recortes forma una bola, déjala 5 minutos y estírala otra vez.
  6. Fríe a 170-175 °C. Calienta el aceite suave en una sartén honda de 24-26 cm, con 3-4 cm de profundidad. Fríe de cuatro en cuatro: se hinchan enseguida. Dales la vuelta a los 40-50 segundos y fríe otros 30-40, hasta dorado claro. Con más piezas el aceite baja de 165 °C y salen aceitosos. Escurre sobre rejilla y deja que el aceite recupere temperatura entre tandas.
  7. Templa la miel. Con los pestiños ya fríos (unos 20 minutos), pon la miel con el agua en un bol ancho sobre un cazo con agua recién retirada del fuego y remueve hasta que fluya. Entre 40 y 50 °C con termómetro; sin él, que al meter el dedo se note tibia, nunca caliente. Si la miel está cristalizada, se funde igual.
  8. Baña uno a uno. Sumerge cada pestiño 5-10 segundos, dale la vuelta con dos tenedores y déjalo escurrir sobre una rejilla con una bandeja debajo. Espolvorea el sésamo restante y espera una hora antes de apilar.
El consejo del tendero: no hiervas la miel. Con calor fuerte se van los aromas florales y la lavanda se queda en dulzor sin más, como un almíbar cualquiera. Si el baño espesa al enfriarse, devuélvelo unos segundos al agua templada.

Trucos de cocina

  • Sin termómetro, prueba el aceite con un trocito de masa: debe subir y burbujear en 2-3 segundos sin oscurecerse.
  • Fríos y secos agarran mejor la miel. Calientes, la sueltan y se quedan blandos.
  • Si las esquinas se abren al freír, el pliegue no estaba apretado: moja el dedo y presiona más.
  • La masa aguanta 24 horas en la nevera, envuelta. Sácala media hora antes de estirarla.

Variantes y sustituciones

Información nutricional aproximada (por ración)

Nutriente Por ración (3 pestiños)
Energía (kcal) 301 kcal
Proteínas 4 g
Grasas 14 g
Hidratos de carbono 38 g
Azúcares 13 g
Fibra 1 g

Valores estimados.

Conservación

En lata hermética, a temperatura ambiente y con papel de horno entre capas: 5 días, aunque la miel les quita crujiente desde el segundo. Para congelar, hazlo antes del baño: fritos y fríos aguantan un mes en bolsa; recupéralos 5 minutos a 160 °C y báñalos entonces. La miel que sobra lleva agua añadida: a la nevera y a gastarla en una semana.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no se hierve la miel?

Muchas recetas la hierven con agua hasta que espesa, y así endulza igual. Con la de lavanda, el calor fuerte la oscurece y apaga el aroma. Templada baña igual de bien.

¿Puedo hornear los pestiños en lugar de freírlos?

Se puede, pero salen secos y sin las burbujas, más cerca de una galleta. La fritura corta es la que los hincha.

¿Pueden comerlos los niños?

Con la miel cruda, solo a partir de los 12 meses. Para evitar el alcohol del vino, usa zumo de naranja colado.

Los ingredientes a granel de esta receta

En A Granel encuentras la miel cruda de lavanda, la harina de trigo media fuerza, el anís en grano y el sésamo tostado al peso. Con 5 g de anís y 30 g de sésamo te llega.

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