Pasta y fideos

Tallarines de tinta de sepia con ajo, guindilla y perejil

Tiempo total: 25 min4 racionesDificultad: Fácil

Actualizado el

Plato hondo blanco con tallarines negros de tinta de sepia, un tomate cherry y unas hojas verdes, mientras una mano termina el emplatado con pinzas

El tallarín de tinta de sepia tiene un punto salino y un color negro que pide una salsa mínima. Por eso funciona tan bien el aglio e olio: ajo, aceite, guindilla y perejil, más un cucharón del agua de cocción para ligarlo todo. Es una cena de veinte minutos que parece de restaurante, siempre que respetes dos reglas: el ajo se dora despacio en aceite templado y la salsa se emulsiona con el almidón del agua, no con nata.

Ficha de la receta

Dato Detalle
Tiempo total 25 min
Preparación 10 min
Cocción 15 min
Raciones 4
Dificultad Fácil
Coste aproximado 1,60 €/ración
Apto para Sin lactosa (contiene gluten y derivados del pescado)

Ingredientes

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  • 320 g de tallarín de tinta de sepia
  • 1 o 2 guindillas secas, en trozos y sin semillas si no quieres mucho picante
  • 1 cucharadita de perejil en hojas, o un buen manojo de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de sal de escamas para terminar
  • 6 dientes de ajo en láminas finas
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa para el agua y 1 limón

Elaboración paso a paso

  1. Agua a punto de sal. Pon 4 litros de agua a hervir con 40 g de sal gruesa, unos 10 g por litro. La pasta solo se sazona en el agua; después ya no hay manera de salarla por dentro.
  2. Ajo en aceite frío. Mientras hierve, pon el aceite y las láminas de ajo en una sartén amplia a fuego bajo, desde frío. Deja que se vayan dorando 6 u 8 minutos. El ajo suelta su aroma poco a poco y coge un color rubio uniforme; si lo echas en aceite caliente, se quema por fuera y queda crudo por dentro.
  3. Guindilla al final del sofrito. Cuando el ajo esté dorado claro, añade la guindilla y deja 30 segundos. Retira del fuego: el calor residual sigue trabajando.
  4. Cuece la pasta al dente. Echa los tallarines al agua hirviendo y remueve los primeros segundos para que no se peguen. Cuece un minuto menos del tiempo del paquete, normalmente entre 7 y 9 minutos.
  5. Guarda el agua. Antes de escurrir, reserva un vaso grande del agua de cocción. Ese líquido turbio lleva el almidón que va a ligar la salsa.
  6. Saltea y emulsiona. Pasa la pasta escurrida a la sartén del ajo, vuelve a poner a fuego medio y añade medio cazo del agua. Saltea moviendo la sartén 1 o 2 minutos: el aceite y el agua se unen y forman una salsa brillante que se pega al tallarín. Añade más agua si ves que se seca.
  7. El perejil, fuera del fuego. Retira la sartén, echa el perejil y remueve. Si lo cocinas, pierde el verde y el aroma fresco.
  8. Termina y sirve. Reparte en platos calientes, añade unas escamas de sal por encima y, si te gusta, una ralladura de limón. Sirve enseguida: la pasta con salsa ligada espera mal.
El consejo del tendero: esta pasta lleva tinta de sepia de verdad, así que ya viene con sabor a mar. No la cargues de ingredientes: el ajo, el aceite y un chorro de limón hacen más por ella que media nevera.

Trucos de cocina

  • La sartén tiene que ser lo bastante ancha para mover la pasta. Si no, la emulsión no se forma.
  • Corta el ajo en láminas, no picado: el picado se quema mucho antes y amarga.
  • Si se te tuesta el ajo de más, empieza otra vez. Diez céntimos de aceite y ajo valen menos que una cena amarga.
  • Reserva siempre más agua de cocción de la que crees que vas a necesitar.
  • La tinta mancha: usa tabla y paños que no te importen y enjuaga la sartén en caliente.

Variantes y sustituciones

  • Con gambas: saltea seis u ocho gambas peladas en el aceite de ajo 1 minuto antes de añadir la pasta.
  • Con fideuá: la fideuá de tinta de sepia te sirve para una versión a la cazuela, con caldo en vez de agua.
  • Con setas: unos boletus deshidratados hidratados y salteados con el ajo dan un fondo terroso que contrasta con la tinta.
  • Más picante: cambia la guindilla por cayena ojo de pájaro, mucho más brava.
  • Con pan rallado: tuesta dos cucharadas de pan rallado con ajo y espolvorea al servir, al estilo del sur de Italia.

Información nutricional aproximada (por ración)

Nutriente Cantidad
Energía 480 kcal
Proteínas 12 g
Grasas 20 g
Hidratos de carbono 60 g
Fibra 3 g

Valores estimados.

Conservación

Como toda la pasta con salsa ligada, se come en el momento. Si te sobra, guárdala en la nevera hasta dos días y recupérala en sartén con un chorrito de agua y fuego medio, nunca en el microondas, donde se reseca y la salsa se corta. No se congela bien: el tallarín sale del congelador blando y suelta agua. La pasta seca sin cocer aguanta hasta la fecha del envase en un tarro cerrado y sin humedad; la tinta puede perder algo de color con la luz, así que guárdala en un armario.

Preguntas frecuentes

¿A qué sabe la pasta de tinta de sepia?

A poco más que la pasta normal, con un fondo salino y ligeramente yodado. La tinta aporta sobre todo color; el sabor marino es sutil.

¿Es apta para veganos?

No. La tinta de sepia es de origen animal. Si buscas pasta negra vegetal, mira las que se tiñen con carbón vegetal o con lenteja negra.

¿Por qué mi salsa queda aceitosa y no cremosa?

Porque falta agua de cocción o movimiento. La emulsión necesita las tres cosas: aceite, agua con almidón y agitación en la sartén.

Los ingredientes a granel de esta receta

Con 320 g de tallarín de tinta de sepia cenan cuatro. El resto es despensa: una guindilla, una cucharadita de perejil en hojas para los días sin fresco y unas escamas de sal para terminar el plato.

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